La Capital

Si llegamos a Vega de Pas desde Selaya, por el Puerto de la Braguía, tras un espectacular camino de curvas y recodos vemos en el fondo del valle la capital pasiega enmarcada en un hermoso paraje en el que los verdes prados se ven salpicados por cientos de cabañas.

Ya en Vega de Pas, podemos admirar en torno a la plaza el núcleo central del pueblo, de gran belleza y sabor popular. Las casas se amontonan unas junto a otras, observándose las cabañas típicas y arquitectura más moderna con sus largas solanas y profusión de galerías acristaladas.

Esta plaza empedrada es una de las más pintorescas de Cantabria, buen lugar para detenerse, pues la localidad es el núcleo de servicios del valle.

Aquí se celebraba un tradicional mercadillo. Ahora se concentran aquí numerosas tiendas de sobaos y quesadas, famosa muestra de la elaboración artesanal de la repostería pasiega.

Al final de la plaza un busto conmemorativo recuerda la figura del insigne hijo de la villa, don Enrique Diego Madrazo, cirujano de renombre y benefactor de su tierra.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Vega

La Iglesia de Nuestra Señora de la Vega se encuentra situada en la plaza del pueblo. Se levantó en el siglo XVIII. Presenta crucería gótica y un reloj al lado de la espadaña.

En su interior, la hermosa imagen de la Virgen de la Vega.

Forma un bello conjunto en la plaza, con los restauran- tes, tiendas de recuerdos, sobaos y casas tradicionales con solanas.

Museo de las Tres Villas Pasiegas

Es indispensable en nuestro recorrido por Vega de Pas, conocer la realidad del pueblo pasiego a través de la visita al Museo Etnográfico.

En su interior un repaso por la historia y costumbres de un pueblo tan peculiar como antiguo. Aquí encontraremos aperos y herramientas utilizados durante siglos en el trabajo diario, trajes típicos, fotografías antiguas, etc...