Río Pas

Aunque Pomponio Mela omitió este importantísimo río en su confusa descripción de los ríos de Cantabria, aparece ya citado en el siglo XI: "ad rigu de Pas" o "Flumen Pas", en los años 1011 y 1084 respectivamente en documen- tación de San Salvador de Oña. El Pas parte en dos mitades a Cantabria por su mismo centro. Río salmonero por excelencia tiene una larga historia de pleitos sobre los derechos de los pozos de pesca, de presas de fe- rrerías y molinos y de furibundas y arrasadoras crecidas que han dado lugar a una abundante y descriptiva do- cumentación.

No podemos señalar con exactitud donde nace el Pas. Los arroyos de Pandillo ( nacido en las últimas estriba- ciones de Castro Valnera, en las Peñas Negras ), de Viaña, Aldano, Yera y Barcelada son los primeros arroyos que aportan sus aguas en la zona pasiega, para después dejar atrás las bellas praderas de San Pedro del Romeral. El Magdalena, que nace en el puerto del mismo nombre en la Sierra del Escudo y el Pas se juntan en Entram- basmestas, en el valle de Luena, y juntos entran al valle de Toranzo, dividiéndole en dos: Santiurde y Corvera. Este valle ha sido varias veces devastado por las riadas, destruyendo en varias ocasiones la iglesia de San Se- bastián en Bárcena. Las riadas más espantosas se produ- jeron en 1582, 1730 y 1737 ( ocasión en que murieron 93 personas ).

Los antiguos documentos dan idea de la magnitud de estas catástrofes "Sin que en el anochecer / uviesse otra muestra alguna / de aver agua al parescer / escomenzó de llover / con tempestad e fortuna. / Puentes, casas y molinos / a ninguno no perdona / a todos los convecinos / manzanos, castaños finos / con mijo, trigo y borona" o "El río llamado Pax que pasa por el medio del valle de Toranzo, que junto todo parecía se había venido a él el mar, ocasionó tales estragos, que arruinó los mejores edificios, llevándose desde los cimientos algunas iglesias y ermitas, muchas casas, prados y tierra con frutos y la mayor parte del ganado, todos los molinos, ferrerías, presas y puentes".

Pero también el Pas es río benévolo y próspero, con sus aguas repletas de salmones y truchas. En la margen izquierda estuvieron situadas unas famosas ferrerías pertenecientes al linaje de Villegas y llamadas de "El Sel de Alsedo", dando nombre al típico pueblo montañes de Alceda y que fueron destruidas en varias ocasiones por las riadas.

Más adelante está el bellísimo pueblo de Bejorís, retre- pando en las primeras escarpaduras del "Collado de los Lobos" y las localidades de San Vicente de Toranzo, San Martín, Acereda o Santiurde. El Pas deja aquí atrás un pequeño islote entre dos brazos de agua, porque el valle se sigue ensanchando formando una rica vega.

Continúa el Pas junto a Villasevil, en cuya iglesia románica  se casó el único hijo de los Reyes Católicos, don Juan y su prometida Margarita de Austria. Al norte está Irúz, donde se encuentra el santuario de Nuestra Señora del Soto, hospital para peregrinos en el medievo. Su torre octogonal se alza para contemplar el paso del Pas, que por fin entra en Puente Viesgo ( puente "al bies", al sesgo, torcido) porque su puente se sitúa en diagonal con relación a la corriente.

Cerca de Vargas, el Pisueña, su principal afluente, se funde con el Pas. Juntos, ambos ríos entran al valle de Piélagos ( Pelacus, pozos de pesca ) donde hubo numerosas disputas sobre los priviliegios salmoneros, sus estacadas, pozos, presas y artilugios de capturas... a los que parecía tener el principal derecho la abadía de Santillana, derechos disputados por los vecinos y linajes del valle.

En esta hermosa parte del Pas la corriente se ensancha, más tranquila y todo los lugares tienen que ver con el río. Aquí hubo muchos molinos. El río da nombre a Boo, que deriva de bado, paso del río, que efectivamente se realizaba en una antigua barcaza usada en esta punto por peregrinos, vecinos y viajantes que querían llegar a Santillana o seguir el camino de la costa. En Arce se encuentra un precioso puente que la gente dice que es romano, aunque en realidad se construyó en el siglo XVI.

Mogro es el lugar de escape del Pas hacia el mar. La ría de Mogro, nos permite contemplar el abra más maravillosa que puede admirarse. Aquí el Pas serpentea entre bosques y llega al Cantábrico entre dunas y playas. Mogro y Liencres le despiden, como los dos vigías que ciudan la costa en la antigua "onor de Miengo" y disfrutan de la desembocadura de uno de los ríos más largos y hermosos de Cantabria.

El Pisueña

El principal afluente del Pas es el Pisueña, que nace en el valle de Carriedo, en las estribaciones del Cerro Crespo, paralelo al lugar donde están las fuentes del Pas, cadena de montes por medio. Se despeña montaña abajo hasta el pueblecito que le da nombre, siempre en dirección oeste, para en un quiebro de su cauce, tomar la dirección de sur a norte y llegar a Selaya ( sel del haya ). La virgen de Valvanuz preside desde una pradería el valle del que es patrona.

El Pisueña trota alegre al norte, a Villacarriedo ( donde se encuentra el palacio de Soñanes y el colegio de los Escolapios ) para entrar a Villafufre y pasar por Vega, la capital del municipio y cuna de los antecesores de Lope de Vega. Se estrecha el río ciñéndose a la cuenca por él horadada, ajustándose en estrecho abrazo con las breñas fragosas y apiñadas de la Sierra de la Matanza y entra en el valle de Cayón y después en el de Castañeda, donde se ensancha y apacigua. Ambos valles poseen sus joyas románicas.