Postres pasiegos

Las tierras pasiegas están dotadas de una riqueza extraordinaria de pastos. No es de extrañar que la vaca pasiega, hoy casi extinguida, diera la mejor leche y sus derivados, particularmente la mantequilla, sirvieran para elaborar una gran repostería: sobaos y quesadas, productos que han logrado ser los mejores embajadores de la cultura pasiega.

Conviene degustar los sobaos grandes, que llevan auténtica mantequilla pasiega.  Aparte de los dulces, también es de resaltar la carne de vacuno, el guiso de cabrito, las alubias estofadas, los productos de la huerta y los quesos ( el fresco de Vega de Pas y los quesucos de nata pasiegos, ambos elaborados con leche de vaca ). A continuación presentamos las recetas de los dos postres más exquisitos y afamados de esta comarca.

Quesada pasiega

Ingredientes: 250 g de harina, 250 g de azúcar, 250 g de mantequilla, 3 huevos, 1 cucharada de ron, ralladura de limón, sal y 2 cucharaditas de levadura en polvo.

En un bol hondo, trabajar la mantequilla reblandecida con el azúcar, la ralladura de limón, una pizca de sal, los huevos batidos y el ron. Aparte, mezclar la harina con la levadura en polvo y añadirlas a la pasta anterior. Trabajar con las manos hasta que todo esté bien ligado. Preparar unos moldes de papel antigraso y llenarlos hasta la mitad con la pasta preparada. Precalentar el horno a 180 grados e introducir los moldes. Pasados 15 minutos, retirarlos del horno cuando se vean dorados, evitando que lleguen a resecarse.

Quesada pasiega

Sobaos pasiegos

Sobaos pasiegos

Ingredientes: 250 g de harina, 250 g de mantequilla, 250 g de azúcar, 250 g de azúcar, 3 huevos, 1 cucharadita de ron, 1 pellizco de sal, la ralladura de un limón, 3 cucharaditas de levadura en polvo.

Mezclar la levadura con la harina y reservar. En una fuente honda se pone la mantequilla ligeramente ablandada, se añade el azúcar, la ralladura de limón, un pellizco de sal, los huevos ligeramente batidos, el ron y la harina. Se amasa con las manos hasta que todo quede bien mezclado y si fuera necesario, se puede ayudar removiendo con un tenedor de madera. La masa resultante se reparte con una cuchara en moldes cuadrados de papel antigraso, llenándolos hasta la mitad. Antes de introducirlos en el horno, éste se calienta moderadamente durante 5 minutos. Tardarán en cocer unos 15 minutos. Cuando se vean dorados se retiran para que no se resequen.