Ermita de Santa María de Valverde

Las iglesias rupestres de Valderredible sitúan su cro- nología en torno a los siglos IX y X, cuando la Re- población de esta comar- cas estaba en su auge y cuando las razias árabes todavía eran posibles.

Comenzamos por la ermita de Santa María de Valver- de, en la que l
lama la atención una gran espada- ña sobre el peñasco en que se haya excavada, aunque ya de época posterior.

Ligeramente apartada de la carretera, hay que subir a pie escasos metros por un camino enlosado. La ermita, como el resto de las rupestres es de los siglos VIII - X, pero la espadaña, como decíamos, es posterior, del siglo XII. En el interior, de 18x10 metros, continúan celebrándose misas. En el exterior, hay un cementerio medieval.

Ermita de San Miguel de Campoo de Ebro

Siguiendo la carretera que lleva hacia Polientes, atravesamos Lastrilla y Berzosilla ( pertenecientes a Palencia ), para llegar a Campo de Ebro. La iglesia rupestre está situada inmediata- mente detrás de una iglesia posterior, abierta en un montículo de roca, con una sola puerta. 

Es pequeña, consistiendo en una simple capilla de una sola nave y ábside de planta de herradura. Un banquillo tallado en la roca la recorre en todo su perímetro. En el centro de la nave hubo una gran pilastra prismática. El ábside está un poco más alto que la nave, por lo que hay un escalón que salva la diferencia de altura.

Ermita de Santa María de Cadalso

Seguimos la misma carretera para llegar a la localidad de Cadalso. La iglesia está excavada en una roca arenisca al borde izquierdo de la misma carretera. Es la ermita más pequeña, con una sola nave y totalmente restaurada. 

Tiene ábside rectangular siendo, arco triunfal de medio punto y espadaña en un lateral. Talladas en la misma roca hay varias sepulturas medievales. En Cadalso tam- bién hay una torre medieval.

Iglesia de Arroyuelos

Siguiendo la carretera hay un desvío que lleva a la derecha a San Martín de Elines y a la iz- quierda a Arroyuelos. Una vez en Arroyuelos, sale una carretera a la izquierda ( está señaliza- do ) que lleva hasta la misma puerta de la igle- sia rupestre. Está cerrada con verja, hay que pedir la llave en la primera casa del pueblo si queremos verla. Es la iglesia rupestre más monumental de Cantabria. Una enorme pilastra prismática separa dos naves, la primera es mucho más ancha y concluye en un ábside de planta de herradura y cubierto con bóveda de horno. Lo mismo que en Campoo de Ebro, un banco tallado recorre todo el perímetro interior. Tiene dos plantas: la superior, a la que se accede por medio de escalera labrada. También al exterior hay sepulcros tallados en la roca.

Presillas de Bricia o Iglesia de San Miguel (Burgos)

La mejor iglesia rupestre de la zona a la que se llega siguiendo la carretera que pasa por Santa María de Hito ( dejando el desvío de Arroyuelos a un lado ). Al llegar a Bricia ( perteneciente a Burgos ) hay que caminar hacia el este unos 5 minutos.

En una roca elevada, casi aislada, a modo de castillo, se ha tallado en la blanda arenisca todo un habitáculo religioso de grandes proporciones.
Tiene tres naves, cada una concluida en un ábside con su altar también tallado en la roca.

La separación se hace por ese tipo de pilastras ya descritas que voltean arcos de medio punto un tanto peraltados al modo asturiano. Por escaleras junto al ábside se sube a un segundo piso, donde se obtuvieron cerámicas de los siglos VIII-X. La belleza, por otra parte, del lugar, hace indispensable la visita a la iglesia rupestre, obra cumbre de la Repoblación.

Cementerios rupestres

Junto a estas iglesias o en sus proximidades ya vimos que es muy corriente encontrar cementerios con tumbas excavadas en la roca que, sin duda, guardaban con ellas relación. Podemos señalar algunas necrópolis de este carácter realmente dignas de visitarse. Así la del pueblo de Castrillo de Valdelomar, cerca de Santa María de Valverde, en donde en las proximidades de la iglesia románica, aparecen numerosas tumbas excavadas, siendo abundantes las de niños de muy poca edad. Otro conjunto interesante hallamos en la peña de San Pantaleón, en Puente del Valle, en donde, aparte de numerosas tumbas rupestres, existen otros cubículos excavados en la base de la roca.

También en Rebollar de Ebro, junto a la ermita de Santa María, hay una necrópolis rupestre y habitáculo excavado en la base de la peña. Necrópolis de lajas se han puesto al descubierto en las excavaciones de Camesa-Rebolledo y de Santa María de Hito, y es corriente hallarlas en las proximidades de las iglesias románicas. En Villaescusa de Ebro, en el sitio conocido por El Tobazo, hay tres habitáculos rupestres, siendo seguramente uno de ellos una capilla de planta cuadrada. Lo mismo sucede en San Martín de Valdelomar donde, en Peña Castrejón, se repiten estos cubículos artificiales y en Quintanilla de Rucandio en la peña de Las Covachas.