Merece la pena dedicar un día para recorrer el valle y ayuntamiento de Soba, bello enclave de 214`75 Km cuadrados situado en el extremo sur oriental de Cantabria. Al otro lado de las montañas que le rodean está Vizcaya al este y Burgos al sur. Los ríos Asón y Gándara nacen aquí, camino del Puerto de la Sía y del Picón del Fraile. 

El primero de forma arrogante, estrepitosa, forman- do una cascada alta e imponente en época de cre- cida, para luego perderse fuera del valle. El se- gundo nace más humildemente y recorre el valle, desde La Gándara hasta la Cubilla y en Ramales, nada más salir del valle, se une al Asón, le engran- dece y se pierde en él hasta la mar.

Nacimiento del Asón

Ermita románica de Santa Marina en La Busta

El recorrido está lleno de rincones que son un deleite para los sentidos. Iniciaremos el recorrido en La Cubilla, nada más dejar la nacional 629, a las afueras de Ramales de la Victoria, siguiendo el indicador Valle de Soba. Por esta carretera, a 5 Kms., encontramos el cruce que con- duce a Santa María, la Cistierna y Busta ( Concejo de San Juan ). En Busta se encuentra la ermita de Santa Ma- rina, del siglo XI, con su ábside románico, única muestra del valle. También es reseñable el retablo de la iglesia parroquial de La Cistierna, del siglo XVII.

De nuevo en la carretera principal pasamos por Casa Tablas hasta la desviación hacia Rozas e Incedo. En Rozas se puede admirar el extraordina- rio retablo hispano flamenco del siglo XVI de su iglesia de San Miguel, además de sus casas bla- sonadas. Desde aquí se puede iniciar una ruta a pie hasta Ramales por el Pico de San Vicente.

El siguiente cruce, a 1 Km., conduce a La Revilla, Pilas y Fresnedo. Estas tres poblaciones son bellos ejemplos de conjuntos de arquitectura rural ade- más de la notable iglesia de San Fausto de La Re- villa, barroca del siglo XVII. Fresnedo tiene restos románicos en su iglesia parroquial. Regules, a ori- llas del Gándara, con iglesia del siglo XVI o la bella casona del Liñero.

Vistas en la subida a Fresnedo

Museo Etnográfico

Desvío hacia San Pedro, núcleo alto, bello y recio, que nos habla de la ri- queza espeleológica del valle por su re- fugio para espeleó- logos, en las anti- guas escuelas cons- truidas por el india- no Jerónimo Sainz de la Maza. 

Iglesia de San Fausto en La Revilla

Iglesia de Rehoyos

De nuevo abajo, una carretera desciende a la izquierda, pasa por el molino de Bollain y conduce, por la otra margen del río, a Santayana, donde se encuentra el interesantísimo museo etnográfico de Joaquín Sainz de Rozas. Más adelante está Rehoyos, con su iglesia neorromá- nica de 1896, y Sangas, que según la tradición es el pueblo más anti- guo de Soba, siendo mencionado por Plinio.

El camino sigue por Villar, Bustancillés y Lavín, pudiendo continuar hasta La Gándara y contemplar Valcaba y Cañedo que mencionaremos más adelante. En la carretera que habíamos dejado, Veguilla, sede del ayuntamiento con torre representativa, a 3 Km. aproximadamente la desviación hacia Aja, "Asia", según manuscrito del año 836, que a través de sus desaparecidos monasterios de San Pedro y San Andrés habla de la participación de Soba en la repoblación de Castilla.

Notable casa y escudo de Gutiérrez del Otero. Hazas de Soba y sus casas solariegas de los Martínez del Valle, García del Hoyo. A pocos metros desviación hacia Villaverde con su magnífica casa del Inquisidor o del Gutiérrez del Regaro que ostenta gran escudo nobiliario. Desde aquí se puede hacer una agradable excursión a pie a Lavín, Quintana, Valcaba, situadas a la otra margen del río. La siguiente desviación a la derecha nos conduce respectiva- mente a San Martín y a Astrana. Ambas poblaciones están unidas al linaje de los Zorrilla San Martín, de quien proviene el gran poeta uruguayo Juan Zorrilla San Martín, se conserva torre me- dieval anexionada a la iglesia y Astrana muestra un interesante conjunto de arquitectura regional.

Casa del Inquisidor en Villaverde

Torre de Quintana

La Gándara es actualmente el punto más represen- tativo del valle por ser lugar de esparcimiento. Cuenta con tres rebollares monumentales formados por magníficos rebollos - robles centenarios cata- logados - y un pequeño museo particular de arte- sanía de madera de enebro. Al lado del primer rebollar encontramos la desviación hacia Quintana con su famosa torre medieval guardando la cabe- cera del valle además de sus casonas. En la si- guiente desviación y frente a otro rebollar está la carretera que llega a Cañedo y Valcaba. Cañedo guarda en si iglesia un interesante retablo atri- buido también al maestro de Rozas ( siglo XVI ), además de diversas casonas y escudos de La Peña, constructores de la iglesia, Zorrilla...

Detenerse en Valcaba es quedar impresionado por el paisaje que se divisa: al frente los pueblos de la zona alta, detrás la majestuosidad de los montes: Castro Redondo, Len de los Restrillos y detrás Alto Tiñones de 1400 metros de altitud. Su iglesia de San Juan es del siglo XVI. 

Continuando la ascensión podemos optar por subir al Portillo de la Sía ( 1200 metros ) o continuar hacia el gran mirador del Asón de 682 metros de altitud y contemplar la cascada que el río forma y la población de Asón. Herada y El Prado son poblaciones a las que se accede por la nacional 629, altas de belleza agreste y con paisajes extraordinarios. 

Alineación de casas en Valcaba

El arco iris aparece en el concejo de San Juan

Valdició, muy cerca de la población pasiega de San Roque de Riomiera cuenta con zonas vírgenes para realizar marchas a pie, como la Caldera del Infierno. Debido a sus espacios naturales, aptos para los espí- ritus más exigentes, cualquier época del año es óptima para visitar el valle de Soba y disfrutar de la práctica del senderismo, del piragüismo, de la pesca y de la espeleología para los iniciados en esta disciplina. 

Pero además de estos deportes respetuosos con el medioambiente, las romerías de los pueblos, la cele- bración de las Marzas, de las Pascuas, su gastronomía sencilla pero con todo el sabor de lo natural hacen de Soba verdadero paraíso.