EL SARDINERO Y LOS JARDINES DE PIQUIO

El Sardinero era en 1840 una zona agreste del entorno de Santander. Des- de 1850, comenzaron a llegar los prime- ros turistas y se crearon algunas insta- laciones (casetas para baño, fondas...). Como consecuencia del veraneo de la reina Isabel II en El Sardinero en 1861 y de Amadeo de Saboya en 1872, la zona adquirió gran fama y empezó a atraer gran cantidad de turistas.

Se produjo un avance urbanístico y cultural espectacular con la construcción de varios hoteles, fondas, cafés, trenes y tranvías que llegaban a El Sardinero, espectáculos... El Hotel Real se inauguró en el verano de 1917, en un lugar privilegiado que dominaba la bahía y el mar abierto. Es un bello edificio de cinco plantas, con pórtico al sur sobre una elevada terraza. El estilo es modernista con un cierto aire de eclecticismo, obra del arquitecto González Riancho. 

Próxima al Hotel Real se levanta la antigua casa construida para don Adolfo Pardo entre 1915-1918. Con estilo montañés de bien marcada torre, fue obra del arquitecto González Riancho y hoy es el palacio de don Emilio Botín García de los Ríos. 

El Gran Casino, terminado en 1916, tiene cierto parentesco con el Hotel Real y es uno de los símbolos de la ciudad. Cuenta con un piso bajo para tiendas y terraza con balconada a la que se accede por escalera monumental. El cuerpo central, de dos pisos, queda enmarcado por los laterales con las dos torres octogonales, cubiertas por cúpulas, cuyas aristas ocupan, de arriba a abajo, fustes con capiteles para cada piso.

Actualmente, El Sardinero es una de las zonas de más encanto de Santander y ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. Cuenta con las dos hermosas playas de El Sardinero y es recomendable pasear por los magníficos Jardines de Piquío.