MUSEO MARITIMO DEL CANTABRICO

Tfno.: 942 27 49 62  -  Fax: 942 28 10 68    Reserva previa para grupos

Calle San Martín de Abajo s/n

Horario verano: martes a sábados: 11:00-13:00 / 16:00-19:00

Domingos y festivos: 11:00-14:00

Resto del año: martes a sábados: 10:00-13:00 / 16:00-18:00

Domingos y festivos: 11:00-14:00

Aunque su contenido se escapa de un recorrido artístico, sin embargo, entendemos que vale la pena la recomendación de una visita a este museo, creado en 1886 a iniciativa de don Augusto González de Linares. Un museo que no podía faltar en una ciudad tan tradicionalmente marinera como es Santander.

El museo acoge, además de los fondos recibidos del anterior "Museo-Acuario", los acopiados por el Museo del Real Astillero de Guarnizo, la Escuela de Náutica de Santander y el Centro de Estudios Montañeses. Está dividido en tres secciones: Biología marina y Acuarios, Etnogra- fía pesquera e Historia Marítima. Las instala- ciones actuales se inauguraron en 1981. 

Particularmente interesante es la historia maríti- ma del pueblo cántabro. La región ha mantenido con el mar estrecha relación, como ha de resul- tar evidente.

Ancla del periodo romano

Existen pruebas de intercambios comerciales marítimos entre habitantes de la costa cántabra y habitantes de las islas británicas durante el primer milenio antes de Cristo.

El geógrafo griego Estrabón comenta en el siglo I d.C. como los cántabros navegaban por sus ríos y estuarios en embarcaciones de cuero. Se pueden identificar las tribus cántabras que habitaban a orillas del mar. De Este a Oeste eran los Orgonomescos, Avariginos, blendios, coniscos y autrigones.

Con las guerras contra los romanos utilizaron también canoas de troncos. Un punto importante de la victoria romana fue el desembarco en la costa cántabra de tropas provinientes de Aquitania. Resulta interesante un texto de Pomponio Mela que habla sobre ríos y tribus cántabras.

En ese texto, Mela cuenta lo siguiente:

"Hasta los cántabros la costa es casi recta... A partir de aquel tramo que llaman Salia (Sella) las costas empiezan a retroceder paulatinamente. Este tramo lo tienen los cántabros y los várdulos. Entre los cántabros hay algu- nos pueblos y ríos, pero sus nombres no pueden ser expresados en nuestra lengua.
El Saunio (Besaya) desciende por el territorio de los (?) y los Salenos. El Namnasa (Nansa) por los Avaríginos y los Orgenomescos. El Deva ciñe a Tricio Tubórico".

Recreación de las embarcaciones cántabras del I d.C.

Portus Victoriae, actual Santander, fue emplaza- da en el promontorio de Somorrostro, un inmejo- rable puerto natural al abrigo de las inclemen- cias. Una prueba más de la excelente planifica- ción romana.

El que los romanos concentraran aquí el mayor número de puertos de la cornisa cantábrica (Flavióbriga, Portus Victoriae, Portus Blendium y Portus Vereasueca), sumado al que el mar que baña estas costas fuera llamado Cantábrico, son indicadores de una gran actividad marítima, pesquera y comercial.

El museo completa este repaso histórico en el año 409, cuando hordas de bárbaros vándalos, suevos y alanos entran a la Península por los Pirineos, desarticulando la influencia del imperio romano. 

Aunque Cantabria no fue invadida, las pobla- ciones del litoral si sufrían ataques esporádicos de los bárbaros.

Sirva como ejemplo el texto de Hidacio sobre una incursión en el año 456, en la que relata como los Hérulos asaltan con 7 naves y 400 hombres los territorios de Cantabria y Vardulia.