BIBLIOTECA Y CASA - MUSEO DE MENENDEZ PELAYO

Biblioteca Menéndez Pelayo

Tfno.: 942 23 45 34       Visitas cada media hora

e-mail: xjagenjo@sarenet.es

Lunes a viernes: 9:30 a 11:30 ( último grupo ). Sábados, solamente investigadores.

Al citar el nombre de Menéndez Pelayo y su famosa Biblioteca parece obligado referirse en primer lugar al ambiente cultural, realmente excepcional, que la ciudad de Santander logró en la segunda mitad del siglo XIX y primeros años del XX. Un periodo en el que insignes eruditos dieron esplendor a Santander.

En esta época conviven figuras de la literatura y de la historia, no sólo nacional, sino en su caso universal, como Marcelino Menéndez Pelayo o Marcelino Sautuola, éste último descubridor de las cuevas de Altamira. 

A su lado aparecen ingenios como José María de Pereda, gran novelista; Amós de Escalante, poeta y prosista de fuerte inspiración e impecable técnica; Angel de los Ríos, hidalgo e historiador de singularísimo carácter; González de Linares, científico, etc...
Para una ciudad tan pequeña, como el Santander de aquella época, este despertar cultural repercutió sobre las clases populares que, en su medida, se beneficiaron de la situación excepcional.

Despacho de Menéndez Pelayo

Sala de lectura de la Biblioteca

No hay duda que la figura más asombrosa fue la de Marcelino Menéndez Pelayo, ilustre polígrafo, que legó a la ciudad, al morir, toda su biblioteca, compuesta por más de 40.000 volúmenes.

El municipio santanderino creyó necesario, para albergar tan singular legado, construir un edificio para ella, añadiendo otro mayor para instalar en él la Biblioteca Municipal.

Encargado el proyecto al arquitecto castreño Leonardo Rucabado, ideó éste un complejo arquitectónico enlazado por un pequeño jardín en donde se colocó posteriormente la estatua sedente del sabio, obra de Mariano Benlliure.

Rucabado llevó a la práctica su sentido artístico que intentaba resucitar en parte las tradicionales formas de construir de los canteros cántabros. Así se perfiló en estos dos edificios un estilo mixto que podríamos llamar neobarroco - regionalista, consis- tente y noble. Uno de ellos guarda el legado bibliográfico de Menéndez Pelayo y a él se accede por escalera de tipo imperial que da a una galería con cinco arcos rebajados separados por pilastras con ribetes de placas.

El otro, a la derecha según se entra al jardín, acoge hoy al Museo Municipal de Bellas Artes y lleva un pórtico de prestancia, a modo de arco triunfal con separación de columnas toscanas. Ambos se coro- nan con barandas de balaustres.

Casa de Menéndez Pelayo

Sala de estar

La Biblioteca Menéndez Pelayo es uno de los lugares más significativos de la cultura montañesa en donde, en diversas estancias y naves, se encierra desde el modesto despacho del polígrafo, por una parte, hasta la gran sala de lectura y almacén de libros en bellos armarios de madera acristalados por otra. Hay también despachos de investigación y de trabajo.

Entre los ejemplares de libros más artísticos destaca la Crónica Troyana, manuscrito de finales del XIII o comienzos del XIV, con bellas ilustraciones policromadas, verdaderas joyas de la literatura que se conservan milagrosa y afortunadamente en esta magnífica bibliote- ca.