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Historia y lugares donde se juega |
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Su origen nos es
desconocido, pero ya formaba parte de los ritos festivos y sociales de las
aldeas y valles de la zona oriental de Cantabria durante el siglo XIX. Al
parecer pudo ser una adaptación de un juego de tablón de Burgos que
comenza- ría practicándose en Ampuero hacia 1880. Posteriormente se iría
expadiendo a Rasines, Ramales, Carranza y todo el valle del Asón. Cuando
este deporte entró al Pais Vasco, los lugare- ños decían que allí ya se
jugaba, aunque no podemos saber cual de todas las versiones es la cierta. |
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Este deporte se seguió
practicando en nuestras aldeas y pueblos, sobre todo en ocasiones
especiales como fiestas populares. Los mozos disputaban amistosas, pero
reñidas partidas al atardecer. Las boleras eran por entonces luga- res de
encuentro y convivencia de niños, jóvenes y mayores en los pocos
momentos de esparcimiento que permitían las labores del campo. |
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En la corta historia del
pasabolo como deporte organizado ya han aparecido jugadores legendarios.
El más importan- te ha sido sin duda Manuel Llamosas ( llamado "el
lobo" ) que por su técnica y fuerza fue el más terrible rival
para cualquier jugador en las boleras de Cantabria, Burgos y Vizcaya.
También destacó Julio Ortiz ( "el zurdo" ) y entre las
ultimas generaciones de jugadores Michel del Río, Jose Miguel Parada y
Pedro Arana. |
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En la comarca oriental, la zona
abarca el valle del río Asón desde Colindres hasta Soba ( Colin-
dres, Limpias, Ampuero, Ramales, Rasines, Soba y Ruesga ) y los municipios
ribereños del río Agüera ( Castro
Urdiales, Guriezo y Villaverde de
Trucíos ). En cuanto a Valderredible, el pasabolo tablón se juega
principalmente en el entorno de Polientes, Rocamundo y San Martín de
Elines. |
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Elementos del juego |
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El pasabolo
tablón se juega en unas boleras o "carrejos" bastante
peculiares. Se trata de un amplio espacio compuesto básicamente de dos
zonas, la zona de tiro y la zona de rayas. |
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El situar de modo adecuado los bolos es todo un arte, del que se encarga el armador. Si se sitúan en vertical alcanzarán más altura, lo cual es muy positivo cuando hay viento. Si se inclinan ligeramente en la dirección del lanzamiento, avanzarán más una vez hayan caido al suelo. La habilidad del armador ha de ser grande para conseguir que los bolos sigan corriendo una vez lleguen al suelo. |
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La zona de rayas comienza allí donde finaliza el tablón. Es una campa de tierra o hierba de al menos 40 metros de largo por 20 de ancho. En ella se colocan 7 cuerdas tensadas paralelas entre sí, con indicación de 10 a 70 puntos. Determinan el valor de la jugada, puntuando más cuanto más lejos lleguen los bolos. Es importante el hecho de que cuenta donde se detiene el bolo, no donde toca tierra por primera vez. Por tanto, además del desplaza- miento por el aire, también cuenta el desplazamiento que hacen los bolos por tierra. Por último, reseñar que el tablón, al igual que la bola siempre están mojados para facilitar el desplazamiento. |
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Los bolos
tienen for- ma cilíndrica y son de unos 35 cm. de largo. Están elabo-
rados con maderas dúctiles pero com- pactas como las ra- mas de agracio
o de encina. |
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Han de ser recias para ocasionar impactos secos y fuertes. Los pesos varían según la preferencia del jugador pero suelen ser de 6 a 7 kilos en los jugadores adultos. Poseen una agarradera o "llave" que consiste en dos agujeros. En el pequeño se introduce el pulgar y el grande el resto de la mano. Tanto los bolos como las bolas se siguen realizando de forma artesanal por unos pocos torneros de la zona oriental. |
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