RUTA DE LAS ERMITAS   ( RASINES )

- Salida y Llegada: Rocillo
- Esta ruta recorre buena parte del municipio de Rasines y varios pueblos
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Ruta recomendada para hacer en bicicleta por su longitud
- Dificultad: Media, hay pendientes y una distancia considerable
- Visitar Rasines

Esta ruta recorre un buen número de los pueblos de Rasines, tomando siempre como referencias del camino las diversas ermitas que iremos encontrando a nuestro paso, símbolos del fervor y la religiosidad que tradicionalmente han tenido las gentes de Cantabria.

Estas ermitas, pese a su humildad y sencillez, siguen reuniendo los días de su festividad a las gentes de todo el valle. Dado que el recorrido se puede extender en su longitud, puede ser recomendable hacer el camino en bicicleta. Comenzamos en la localidad de Rocillo, primer caserío que vemos a la derecha según venimos de Ampuero por la antigua carretera nacional.

Aquí se encuentra la ermita de San Esteban, del siglo XIII, importante por ser la única obra románica junto con la de La Busta ( en Soba ) de todo el Asón. Tras esta primera ermita, volvemos a la carretera y tomamos dirección Rasines, aunque pronto tendremos que girar a la izquierda por una carretera secundaria, la que nos lleva a Cereceda. Se trata de uno de los pueblos destacados de Rasines, cuya iglesia de San Martín en del siglo XV. En su interior hay un valioso Cristo gótico.

Pasado Cereceda, el camino se bifurca, tomando la dirección de la derecha ( por la izquierda llegaríamos a Ampuero ) que nos lleva a La Edilla. Antes de llegar veremos un hermoso puente medieval sobre el río.

Ya en el pueblo, te- nemos que detener- nos en dos monumen- tales casonas escu- dadas:

La de Villanueva Pico y la de Calera Martí- nez, prácticamente en frente una de otra, constituyen el mejor patrimonio civil de Rasines.

Se nos plantea una alternativa, siempre en función de las fuerzas que tengamos. El camino corto consiste en seguir la carretera hacia Rasines, mientras que el otro da un rodeo, comienza un poco más adelante, junto a un panel indicativo sobre la ruta de Salviejo.

Si avanzamos por esta ruta tenemos que desviarnos a la derecha por un puente que atraviesa el río, pasando por el barrio de La Vega. Después de un rato en el que recorremos un camino jalonado por los árboles, empalmamos con la carretera La Edilla - Rasines, girando hacia la izquierda.

Por un camino o por otro, llegaremos a este cruce y, poco más adelante a una nueva bifurcación. Si vamos justos de fuerzas, lo mejor será seguir de frente hacia Rasines. Si vamos en bicicleta o aún queremos recorrer más kilómetros, ascenderemos en este cruce hacia Ojébar, encontrando a medio camino y a nuestra derecha, una carretera que asciende hasta Santa Cruz. En este pequeño caserío se encuentra, unos metros más allá pasando el pueblo, las ruinas de un viejo convento y tras ellas, la ermita de San Juan. Desde aquí se puede disfrutar de magníficas vistas de Rasines.

Bajamos por el mismo camino por el que vinimos. El seguir la carretera hasta Ojébar e incluso hasta Torcollano queda a dis- crección de cada uno, teniendo en cuenta que aún faltan varios kilómetros desde aquí y que hay una cierta pendiente.

En Ojébar está la iglesia de San Sebastián, del siglo XVI y algo más adelante, dejando atrás el pueblo, la ermita de Santa Ana.

Una vez que descendamos al cruce de caminos de La Edilla y Ojébar, tenemos que seguir hacia Rasines, pa- sando antes por la localidad de Villaparte, donde, por un camino a la izquierda junto a una casa con un pe- queño escudete, veremos la ermita de San Roque en un prado. En Rasines, se encuentra la iglesia de San Andrés, la más monumental del municipio. Su torre se vino abajo y aún no ha sido restaurada. Llegados a Rasines, queda reseñar que aquí se encuentra la ermita de Villasomera y un buen conjunto de casonas. Tenemos que girar a la derecha y seguir la carretera, pronto llegamos a Rocillo, el punto de partida.