OJEBAR  y  CASAVIEJA

Ojébar es una de las principales poblaciones de Rasines. Situada en alto, es un excelente mirador sobre el valle de Rasines. La iglesia de San Sebastián de Ojébar es de principios del siglo XVI, de tradición gótica como ponen de manifiesto sus ventanas apuntadas.

Consta de ábside poligonal, dos naves paralelas y torre. De los cuatro retablos que alberga en su interior destaca el mayor, de finales del siglo XVII, así como las pinturas murales que han aparecido en su interior. Poco más adelante, en Casavieja, se encuentra la ermita de Santa Ana, del XVIII. De este punto parte la ruta hacia el Picón del Carlista.

En la parte posterior de la iglesia se extiende un pequeño parque usado como campo de juego de pasabolo tablón, uno de los deportes más arraigados de la comarca y posiblemente, la modalidad más espectacular del juego de los bolos. Es en este campo desde donde podemos disfrutar de una fantástica panorámica.

Según dejamos atrás Ojébar y Casavieja vamos ganando altura al ir acercándonos a Torcollano. En este trayecto, en días despejados, se puede ver con completa nitidez la costa cántabra en un paisaje incomparable

TORCOLLANO

La carretera de Ojébar termina en Torco- llano, el pueblo más elevado del municipio y también el más oriental, próximo al límite con Vizcaya.

Puedes conocer estos pueblos con la ruta "Subida a Torcollano", que recorre estos mismos parajes.

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