Playa de Trengandín

Esta playa de casi 3'5 km. de largo orientada al noroeste es, sin duda, una de las más largas y tranquilas de nuestra región, y ha sido reconocida con el distintivo de la bandera azul de la Unión Europea.

Trengandín o la "playa grande" es silenciosa e íntima, con su fina y dorada arena bañada por sus cristalinas aguas.

La bajamar descubre negras y afiladas rocas, como menhires prehistóricos descubriendo tam- bién el refugio de crustáceos y peces. Hay quien dice que an- tiguamente se salía de noche, con la luna creciente, a pescar morenas delante de Trengan- dín y para llamarlas se las can- taba una canción sin palabras. Un canto que ya nadie conoce y se ha perdido.

Al final de Trengandín se encuentra el monte de "El Brusco", en perfecto contraste con el mar. Sus laderas conservan las ruinas de una antigua batería militar de costa construida en 1797, que llegó a tener un cuerpo de guardia capaz de albergar a 200 hombres. Un sendero atraviesa "El Brusco" y desemboca en la playa de Berria, permitiendo contemplar Noja desde lo alto. Es probable que este atajo fuera parte del camino de Santiago que enlazaba con Santoña y el resto de las Siete Villas.

Hoy podemos recorrer este sendero del Brusco que comienza en unas escaleras que nos llevan hasta media ladera. Siguiendo el camino podremos descender hasta la playa de Berria, ya en Santoña. Para más información, consulta el "paseo del Brusco" en la sección de rutas.

Playa de Ris

También con bandera azul y una arena especialmente dora- da y fina, la playa de Rís tiene una extensión de 2200 metros y está muy bien equipada en to- do tipo de servicios, accesos e infraestructuras veraniegas.

Su orientación al norte propicia la entrada de las olas y la prác- tica del surf y otros deportes, incluída la pesca.

Frente a la playa, está la isla de San Pedruco, a la que es posible acceder con la baja- mar. Habitada por millares de gaviotas, conserva en su inte- rior los restos de una de las primeras ermitas construídas en Noja.

Junto a ella se encuentra la isla de la Oliva y al fondo los peñones de Garfanta, Aguila y Moja de Rabo.

Desde aquí podemos hacer el llamado "paseo de la costa", que discurre por el litoral desde esta playa hasta la de Trengandín.

El recorrido está lleno de pequeñas y encantadoras calas y paso junto a un hermoso pinar. No debemos perdernos lugares tan idílicos como la Punta de la Mesa o la playa de Pombera con su casuca para baños.

Para más información consulta el "paseo de la costa", en la sección de rutas.