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Conjuntos Históricos Rurales |
| A continuación te ofrecemos una breve descripción de los conjuntos históricos rurales de Cantabria. Para poder visitar estos lugares mucho más de cerca, pincha en la pestaña de "Visitar" junto a ellos o en los enlaces del mapa. |
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Pueblo situado en el municipio campurriano de Valdeprado del Río. Posee una interesantísima arquitectura popular, con restos góticos y renacentistas en casas de piedra escudadas y el ambiente rural propio de los viejos pueblos cántabros. Posee un interesante iglesia románica con la espadaña exenta y también restos románicos en una ermita en las afueras del pueblo. |
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En medio de un paraje maravilloso conformado por los ríos Saja y Argoza en el valle de Cabuérniga, se encuentra este pueblo de ganaderos y pastores, calles estrechas, recias solanas, cuadras abiertas y casucas humildes, llenas de un sabor rural muy viejo. Lo pintoresco de sus casas y el entorno natural hacen de este lugar uno de los más bellos de Cantabria, el único núcleo urbano incluido dentro del Parque Natural Saja - Besaya. |
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En el curso medio de los ríos Nansa y Saja, se conservan numerosas poblacio- nes de arquitectura barroca. Carmona, donde vivió el escritor montañés Manuel Llano, refleja el modelo más peculiar de la Cantabria de los siglos XVII y XVIII. Su numerosas casas de piedra aún mantienen su disposición original, en torno a la iglesia. Su estampa más conocida es la de la Venta de Carmona, el que fue monumental palacio de los Rubín de Celis. |
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Situado
en el municipio de Vega de Liébana, es destacable su arquitectura popular,
perfectamente conservada, propia de los pueblecitos lebaniegos. Mientras
que en Dobres destacan variass casonas barrocas escudadas, en su barrio
de Cucayo es admirable el caserío, enclavado al pie de la montaña. Se
encuentran situados en un impresionante medio natural, formado por un
relieve agreste y espesos bosques. |
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Dominantes sobre el caserío, la torre y la casa señorial anexa atestiguan el poder ejercido por los condes de Mogrovejo sobre la localidad. Sus nobles edificios y las casas populares, se ajustan a la tipología lebaniega, con la planta alta frecuentemente abierta al exterior y paredes de entrelazo de varas, forradas con manteados de barro, con hornos de pan proyectados al exterior de los edificios, conformando junto con los Picos de Europa, un conjunto hermoso, un bello ejemplo de lo que son nuestros pueblos lebaniegos. |
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Su peculiar caserío se encuentra en desnivel, en la falda del
monte Jorcada, un asentamiento natural muy bello que reúne casas rústicas, rincones humildes, portaladas, tapias que cierran huertos y solanas donde cuelgan panojas...
Sin duda uno de los mejores ejemplos de un pueblo serrano cántabro,
milagrosa- mente conservado al paso de los siglos. |