Duendes y Seres Traviesos

El Trenti

El Trenti

El Trasgu

Criatura formada de hojas, musgos y raíces. Durante el invierno duerme en las torcas, y en verano, bajo los árboles. Se alimenta de panojas y endrinas, pero no bebe agua pués es veneno para él. Es un ser muy bromista y travieso que se divierte escondiéndose al atarcecer en los bardales para tirar de las faldas de las muchachas y pellizcarles las pantorrillas escapando después entre las zarzas dando volteretas.

El Tentirujo

El Tentirujo

El Trasgu

Enano vestido de rojo y tocado con una boinuca de rabo tieso, a quien una hechicera transporta por los aires allí donde haya muchachas obedientes y buenas, para que este diablejo intente que dejen de serlo, sirviéndose para ello del poder de la mandrágora, planta embrujada con raíz de forma humana.  Asi, cuando una mozuca se vuelve descarada de la noche a la mañana, se dice: "¡Esa ya tropezó con el Tentiruju!"

Este travieso duende se caracteriza por ser cojo y vestir con cortezas de aliso, puestas por el reves, cosidas con hiedra. Durante el día sube a los árboles y lanza chinitas a la gente, burlándose de ellos. Por la noche baja por la chimenea, revolviendo y escondiendo las cosas para que nadie las encuentre, imita los sonidos de todos los animales de la cuadra y asusta a quien duerme con sus ayes y risotadas.

El Trastolillu

El Trastolillu

El Duende de los Extravíos

Duendecillo alocado, enredador y burlón, que vive en las moradas de los hombres. Cubierto de pelusa, luce rabuco y cuernos chiquitines, siendo su principal afición cerner la harina - fuera de la artesa, claro - por lo que también recibe el nombre de "Diablillo Cernedor". Otras de sus travesuras preferidas son beber la leche, aflojar lsa tarabillas los días de viento y requemar los quisos. Luego, muy hipocrituca, finge lamentarse por el estropicio que ha causado.

El duende de los Extravíos.

Este pequeño duende siempre va deprisa, cuestas arriba y cuestas abajo, calzado con corizas de piel amarilla o con zapatones de madera de fresno y suela de piedra. Porta una honda y un catalejo con el que ve las cosas más lejanas y con el que ayuda a las personas buenas a encontrar los objetos que han perdido, pero no socorre a quienes tengan mala intención, burlándose de estos desde su escondite en la espesura.

Las Ijanas del Valle de Aras


Las Ijanas del Valle de Aras

Los Cuines de Silió

Estos seres femeninos, revoltosos y glotones, saquean las colmenas y entran en las viviendas a robar comida. Luego se hartan de agua, bebiendo de bruces en los regatos. Van desnudas y todas tienen un pecho enorme que voltean sobre el hombro derecho. El cura de San Pantaleón decidió acabar con ellas mandando prender fuego a las cuevas donde vivían, pero al poco ellas regresaron, dispuestas a quemar las casas del vecindario empezando por la del cura.

Los Cuines de Silió

Se trata de los enanos también llamados "Familiares" que actúan por parejas haciendo el bien, especialmente a los niños, a quienes divierten con sus piruetas, muecas y gracioso gañir de cerditos recién nacidos. Visten una capucha encarnada y botines blancos como la nieve. Se sabe de "Familiares" semejantes en Polaciones, mientras que en Valdáliga son blancos y color de cereza y sólo se muestran a los inocentes.

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