Monstruos y Seres Malignos

El Ojáncano

El Ojáncano y La Ojáncana

Este gigante de fuerzas sobrehumanas se caracteriza por tener un solo ojo y largas barbas y melenas rojizas. Sólo piensa en hacer el mal, arrancando las peñas, destrozando cabañas y arbolados, cegando las fuentes... Lucha con los osos y los toros tudancos, y siempre sale victorioso de estas lides. Sólo se acobarda ante las Anjanas, pues sabe que si lllegasen a arrancarle un pelo cano de su barba moriría sin remedio.

La mujer del Ojáncanu es mil veces más sanguinaria y maligna que él. Devora cuanto encuentra a su paso, tiene colmillos de jabalí y unos pechos tan deformes que se los echa a la espalda. Algunas Ojancanas, como la que habitó en la cueva de Altamira, sólo muestran un ojo, lo que las convierte en el único caso de cíclopes hembras. Curiosamente, este ser tan terrible, siente un inmenso pavor ante la minúscula monuca galana o comadreja.

La OjáncanaEl Culebre

El Culebre

Este dragón de boca llameante y alas membranosas sembró el pánico por los contornos de San Vicente de la Barquera, amenazando con destruir la villa si no le daban una doncella al año.

Su fin llegó de la mano del Apóstol Santiago, al que invocó su última víctima. El Santo del corcel blanco abatió al monstruo, dejando el caballo la señal de sus herraduras frente a la caverna abierta sobre los acantilados de Santillán.

El Cuegle

El Cuegle

Ser achaparrado y gordo, con tres brazos, cinco ristras de dientes y un cuerno en la cabeza. Nunca harto de comer, traga cuantos bichos se ponen a su alcance, aunque sean mayores que él, pues tiene mucha fuerza. También se come a los niños pequeños, robándolos incluso con cuna y todo, si esta no tiene un ramín de cebo y otro de roble, cuyas hojas aborrece este glotón.

La Guajona

Uno de los más curiosos seres mitológicos cántabros, terror de los niños de nuestra región durante muchísimo tiempo es la mujer vampiro, una vieja flaca, vestida toda de negro. Usa su único diente, afilado y largo, clavándoselo en la vena a los niños y mozos de buen color, chupándoles la sangre fresca que necesita para vivir hasta dejarles descoloridos y débiles. Vive escondida de la luz del día bajo tierra y sólo sale por la noche para colarse allí donde duermen sus víctimas.

La Guajona La Juáncana de las Siete Villas Los Mengues
La Juáncana de Siete Villas Los Mengues

Aquí vive la Juáncana feroz, mezcla de mujer, de osa y de cabra, con un solo ojo, alas muy grandes y pechos enormes que cuelgan hacia atrás. Sale volando de su cueva a la caza de niños, a quienes lleva por los aires hasta una cumbre donde los devora crudos. Otras veces se divierte en orinar desde lo alto y cuentan que a quien le cae un gota en la cabeza se queda calvo sin remedio.

Son gusanos malignos que se cogen bajo los helechos en lo alto del monte, en una media noche con luna llena. Después se guardan en un alfiletero pués otorgan poderes extraordinarios a quien los capturó. Sin embargo es preciso darles dos libras de carne al día porque si no, se comen a su dueño. Sólo quien lleve en una bolsuca "el rézpede de coliebra" se verá libre de la magia infernal y de la fuerza hipnótica de los Mengues.

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