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Yermo - Cohicillos - Monte Ibio |
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Itinerario propuesto a través de las localidades asentadas en un pequeño valle al norte de la sierra donde se sitúa el Monte Ibio, valle en cuyo fondo discurre el "Arroyo Chico", impulsor en otra época de numerosos molinos de ribera. Comenzamos en el pueblo de Yermo, a 2 km. y medio de Cartes, en el lugar donde se halla la iglesia de Santa María de Yermo, de los más destacados ejemplos del románico montañés. En esta misma localidad se encuentra el molino restaurado de "El Planchón". |
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A
la salida de Yermo, nos
encontramos
en el arroyo "Chico", atravesado por la carretera que sube al
pueblo del Corral, por medio de un antiguo puente romano, en las
inmediaciones podemos encontrar
las ruinas de un molino de ribera conocido como "El Molinuco",
así como la fuente de "La Anjarera", conocida entre los
lugareños por sus propiedades medicinales ( se recomienda para los
problemas de riñón ). |
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En ambos pueblos existen varias casonas blasonadas y comparten la iglesia situada a mitad de camino entre los dos, en la llamada Mies de Panda. Iglesia denominada de la Purísima Concepción o de San Pantaleón. Este templo pertenece a la parroquia de Yermo y fue construido en el siglo XVII. En esta iglesia se celebraban antaño los concejos, que convocados por el tañer de las campanas, reunían a los vecinos para tratar asuntos de interés común. En esta zona se daban, en la antigüedad, las condiciones necesarias para la construcción de las ferrerías, tales son: una masa de bosque, abundante corriente de agua y la proximidad de yacimientos de hierro. |
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En
Cohicillos existieron dos, según inventario de 1432, que pertenecían a
la casa de la Vega. Se denominaban: "El Malicioso" y "Puente
Pedriz". La mayoría de las ferrerías estaban vinculadas a
familias nobles, ya que esta actividad era una de las bases económicas
de la época. Si seguimos el arroyo, hacia el monte, podemos observar
restos de una calzada romano - medieval, muy deteriorada. |
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Como añadido a la ruta, podemos seguir desde San Miguel por la carretera, saliendo a la S - 200 que nos lleva hasta el alto de San Cipriano. Allí, un camino asciende hasta la ermita de San Cipriano, muy concurrida en sus fiestas, el 16 de Septiembre. Muy conocida es también la fuente de San Cipriano, situada frente a la ermita. Sus aguas son muy apreciadas en toda la comarca al relacionarlas con los poderes curativos del santo |