Fiestas de San Cipriano       16 de Septiembre en Cartes

Muy importante es la celebración cada 16 de septiembre de la fiesta de San Cipriano. Celebrada en Cohicillos esta Fiesta de Interés Turístico Regional atrae a miles de personas entre habitantes del lugar y romeros venidos de todas partes de Cantabria, ataviados con el traje típico regional, pero llenos de remiendos para buscar los favores del "Santu".

La romería, las danzas, los piteros y la subida en albarcas al Alto de San Cipriano son los grandes atractivos de una de las fiestas con más sabor de Cantabria. A la fiesta de San Cipriano se sube andando, a lomos de burros y caballos.
Antiguamente, era obligada la parada en la fuente de Riocorvo para refrescarse: "que a San Cipriano se sube andando y se baja a gatas", según los más viejos.

El ascenso de los romeros con sus trajes típicos y la vara

Acensión a San Cipriano La comida campestre al pie de la ermita

Ermita de San Cipriano

El recorrido termina en la pradera de la ermita, con la vara de avellano en mano y la bota de vino. La misa, la procesión y la comida campestre, llenan la mañana de los romeros, para seguir con bailes y canciones regionales montañesas, aprendidas de generación en generación, destacando "los picayos" ( las mujeres tocan la pandereta, mientras que los hombres bailan a su son y se cantan estrofas ensalzando al santo ).

La fiesta termina con la verbena, antes amenizada por el pito y el tambor y ahora por orquestas. Por último, el regreso por la noche, andando y cantando canciones, con la vara de rosquillas, como manda la tradición.
Para llegar, hay que tomar la carretera que une Riocorvo con Villanueva de la Peña ( la CA-283 ), desde la que parte un desvío que sube al alto de San Cipriano. No se puede subir con el vehículo.

Los roscos típicos Las autoridades subieron a San Cipriano Las tradicionales rosquillas

Imágenes de San Cipriano

El camino de ascenso es corto pero muy transitado

Ascenso en burro

Lanzamiento de cohetes

Los más pequeños también subieron hasta la ermita

Una cuadrilla de romeros

La venerada imagen de San Cipriano

Ermita de San Cipriano Una gran cantidad de gente se congrega para ver a los tradicionales picayos