Iñigo de Mendoza, Marqués de Santillana

Nacido en el año 1398 representó el modelo del caballero noble, a la vez soldado y poeta. Fue una de las figuras más relevantes de su época, destacando entre muchos en la corte del rey Juan II de Castilla sirviéndole lealmente en las luchas contra los moros ( batalla de Huelma, 1438 ), contra las sublevaciones de la nobleza ( Olmedo, 1438 ), en misiones diplomáticas en la corte italiana e incluso contra las intrigas cortesanas.

Todo ello le hizo valedor del título de Marqués de Santillana que recibió en 1445 del Rey Juan II. Este título vino precedido de la conquista militar de la villa, aplastando la resistencia del abad y los habitantes.

Detalle de la puerta de entrada
Casa del Marqués de Santillana

En 1466 el Rey Enrique IV donaría la villa de Santander al segundo marqués de Santillana, Diego Hurtado de Mendoza, hijo de Iñigo, que ante la resistencia de los habitantes trata de ocuparla por la fuerza. No obtuvo éxito ante unos santanderinos apoyados por otras gentes de Trasmiera. Enrique IV tuvo que conceder a Santander el título de "Noble y Leal". 

Iñigo de Mendoza, el primer marqués, como poeta humanista cultivó diversos géneros y estilos: canciones, sonetos, la sátira política y religiosa o los poemas didácticos y alegóricos... Lo más destacado de su obra son sus serranillas, en las que describe con ingeniosos diálogos el encuentro entre una pastora y un viajero, sin dejar de lado la descripción del paisaje fruto de sus numerosos viajes por la península. Son estas composiciones lo más refinado de la poesía española del siglo XV. Iñigo de Mendoza murió en 1458.

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La Villa de Santillana