CAMINO DE PASANEU   ( LAMASON - CAMALEÑO )

PR-S4

- Salida: Lafuente ( Lamasón )
- Llegada: Santo Toribio ( Camaleño )
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Distancia y tiempo aproximado: 33`5 km, 8 h. 15 min.
- Visitar Lamasón
- Visitar Peñarrubia
- Visitar Cillorigo
- Visitar Potes
- Visitar Camaleño

El camino más de la costa hacia Liébana era el que ascendía por el valle de Lamasón y cruzaba los elevados collados de Pasaneu y Taruey, para bajar al valle lebaniego de Bedoya. Era camino carretero, pero tenía el inconveniente de su altitud, con copiosas nevadas que lo hacían intransitable en invierno, por lo que en esa época se prefería el de Arceón. Al borde del camino se encontraba la Venta de los Lobos, que servía de refugio a los viajeros que cruzaban estos despoblados, y de la que hoy sólo quedan algunas piedras. En el mismo collado de Pasaneu existen también restos de la vieja mina de Cordancas, y muy cerca de allí está la preciosa braña Los Tejos, con una destacada concentración de ejemplares centenarios de esta mítica especie arbórea. Desde este lugar el camino pasa al vecino collado Taruey, para bajar a través de un magnífico robledal al valle de Bedoya, por cuyos pueblos desciende hasta Castro Cillorigo y Potes.

Comenzamos a caminar junto a la iglesia románica de Lafuente ( localidad de Lamasón ), magnífico monumento del siglo XII, recorriendo las calles del pueblo hasta el barrio de Los Pumares. Desde aquí giramos a la izquierda cruzando el arroyo Las Bárcenas, para subir ya por el camino viejo cuyo trazado vamos a seguir, antigua comunicación entre la costa y Liébana. Cruzamos la carretera y seguimos subiendo, con algún tramo que aún se conserva empedrado a pesar de que una pista ha sepultado parte del mismo. Así conectamos con otra pista que viene de Cires, subiendo por ella a la derecha, para en un cruce inmediato, ascender a la izquierda entre los invernales de Cires y Lafuente. Bastante más arriba, en otra bifurcación, hemos de subir por la derecha, a través de una braña con espinos. Tras pasar junto al último invernal de la subida en Llandelaseses, al dar una curva la pista se asoma al hoyo Sierra Negra, sin entrar en él, para subir a la derecha hasta un collado, Traslaventa ( 1016 m. ), dando vista ya a la imponente Peña Sagra, con los invernales de Tanea a sus pies.

Iglesia románica de Lafuente

Trillayo

Una breve bajada hasta una braña, y subimos a un collado desde el que asoma el valle de Peñarrubia, donde a duras penas podemos ver unas ruinas, las de la Venta de los Lobos. Aunque casi no quedan rastros, aparte de unos pocos bloques de piedra, antiguamente aquí se encontraba el necesario refugio y descanso para recorrer estos parajes. El camino asciende flanqueado de piornos y, tras pasar junto a una fuente, alcanzamos otra bifurcación, en la que hemos de seguir por la derecha. Ya con suave pendiente dejamos un gran roble al lado del camino, para alcanzar un collado desde el que ya se divisa Liébana. Se trata del Collado de Pasaneu, paso natural, antaño mucho más frecuentado, donde se pueden ver los restos de una antigua explotación minera. Además hay una gran charca de la que bebe el ganado, y en la zona abundan los tejos. Las vistas que se contemplan son magníficas, destacando la cordillera Cantábrica y el macizo oriental de los Picos de Europa con la Peña Ventosa en primer término. 

Comenzamos la bajada hacia Liébana, atravesando un bonito hayedo, para alcanzar otro collado en el que hay un refugio y una tenada para el ganado. Estamos en el Collado de Taruey, seguimos a la izquierda, pasando junto a un abrevadero, para descender por el valle de Bedoya ( perteneciente al municipio de Cillorigo ) entre bosques de haya y roble sobre todo, con alguna pradería. Hay una fuente en la bajada, con un pequeño humilladero a su lado. Tras unos pendientes zig-zags cruzamos el río Santo, bajando por su orilla izquierda hasta alcanzar el primer pueblo del valle, San Pedro de Bedoya, con unos grandes castaños a la entrada.Cruzamos la carretera, bajando entre las casas, y sin solución de continuidad entramos en Esanos. Saliendo de este último pueblo, por la margen derecha del río entramos en la siguiente población, Pumareña. Abandonamos las casas por la derecha, entre prados y viñedos, cultivo este último regresivo en Liébana, y sólo posible gracias a las especiales condiciones climatológicas en lugares de orientación y altitud adecuadas. En una bifurcación bajamos a la izquierda, entre frutales, para alcanzar el pueblo más bajo del valle de Bedoya, Trillayo.

Esanos

Casa-torre de los Ceballos en San Pedro

Al llegar a la carretera subimos unos metros a la derecha, desviándonos en seguida a la izquierda por un camino viejo, que directamente nos conduce hasta la carretera general al poco de salir del desfiladero de La Hermida. La cruzamos, continuando a la izquierda hasta un puente por el que pasamos a la otra orilla del Deva, en la localidad de Castro Cillorigo, donde conectamos con la ruta procedente de Peñarrubia y Lebeña ( PR-S3 ), siguiendo a la izquierda por la margen izquierda del Deva. 

Muy cerca, las ruinas de la ermita de San Francisco, lugar en el que
coincidiremos con otro de los senderos, el que viene de Sotres y Bejes ( GR-71 ). Seguimos de frente, cruzando el río La Sorda para conectar con una carretera que seguimos por la izquierda, hasta llegar al pueblo de Tama que está a la orilla, al igual que más adelante las casas de Ojedo. Finalmente se conecta con la pista que sube a Rases, siguiéndola por la izquierda.

Llegamos a Potes, la capital lebaniega, que se encuentra a tan solo 3 km. d el monasterio de Santo Toribio, perteneciente al municipio de Camaleño.