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CAMINO DE CERECEDA ( VEGA DE LIEBANA - CAMALEÑO ) |
PR-S6 |
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Salida: Bores ( Vega de Liébana ) |
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El
valle de Cereceda, que se corresponde exactamente con el municipio de Vega de Liébana,
comprende toda la cuenca del río Quiviesa, afluente del Deva. Por este valle
asciende la carretera que pasa de Liébana a la provincia de León cruzando el
elevado puerto de San Glorio. Por su parte, este sendero recorre varios de los
pueblos del valle de Cereceda: desde Bores, con el recuerdo literario del marqués
de Santillana y su mozuela de Bores, hasta La Vega de Liébana, centro del
valle, para seguir por los apartados Tollo y Tudes hasta la abandonada aldea de
Porcieda. Después el sendero desciende a Potes, a través del magnífico
alcornocal de Toliber, una de las joyas naturales de esta comarca, donde se
conoce a los alcornoques con el nombre de "sufras". Su presencia aquí,
realmente notable, se debe al peculiar microclima mediterráneo del fondo del
valle de Liébana. |
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Comenzamos pues, en el hermoso pueblo de Bores. En la curva de la carretera que sube al puerto de San Glorio, nos desviamos hacia la derecha, atra- vesando el pueblo, para seguir por un camino que recorre la ladera con magníficas vistas del valle. Enfrente aparece la aldea de Pollayo, y a la vuelta de una curva se descubre La Vega de Liébana, en el fondo del valle. En una trifurcación iremos a la derecha, para luego bajar y salir al mismo cruce de carreteras de La Vega, capital del municipio del mismo nombre, que integra a todos los pueblos del valle de Cereceda, uno de los cuatro valles leba- niegos. Potes dista sólo 8 km. por la carretera gene- ral, pero se recomienda una ruta 4 km. más larga pero mucho más bella. Desde el mismo pueblo, tomar la carretera de Bárago y dejarla enseguida, para ir a la izquierda, cruzando un puente sobre el río Frío y seguir por un camino que sube a través de un encinar. |
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La carretera queda abajo, y a la vuelta
de una curva se descubre Potes, al fondo del valle, y luego los pueblos de Tudes
y Tollo, hacia los que nos condu- ce el camino. |
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Después
de atravesar sus casas, continuamos por una cambera faldeando la ladera del
monte, y en una bifurcación vamos a la derecha, llegando a Porcieda,
una aldea abandonada en la que existió antiguamente un monas- terio. El camino,
bastante perdido, se interna en un encinar, y vamos a encontrar una bifurcación
de senderos en la que iremos por la izquierda. Poco más adelante mejora el
camino, que va rodeando una vaguada cubierta por un precioso bosque de
alcornoques, árboles llamados "sufras" en Liébana. Son auténticas
reliquias, muy poco habituales en el norte de la península Ibérica, siendo su
presencia sólo posible gracias a las especiales condiciones climáticas del
valle de Liébana. |
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