PIDO

Comenzamos nuestro recorrido en Pido, una pequeña y hermosa aldea lebaniega que se asienta al pie de las montañas de Salvarón, que separan Cantabria de León y cuya máxima altura se alcanza en el pico Coriscao ( 2234 m. ). Esta localidad es la más occidental del municipio y el pueblo más elevado de Camaleño, con sus 620 m. Por las laderas de estos montes se extienden bellas casas de piedra que forman un bello conjunto rural. Aquí se conservan algunos de los últimos hórreos que en otro tiempo fueron tan abundantes en la comarca. Muy celebrada en la localidad es la fiesta de san Roque ( 16 de agosto ). Pido se encuentra muy próximo al turístico enclave de Fuente Dé.

COSGAYA

A esta localidad se le atribuye origen romano ( Cause- gadia ). También cuenta la tradición que aquí nació don Pelayo, artífice de la Reconquista. Tras derrotar a los musulmanes en la batalla de Covadonga, los supervivientes se vieron obligados a huir a través de los Picos de Europa por los Lagos de Enol, Vega Mayor, Ostón, Culiembro, el Cares, Amuesa, Bulnes, Pandébano, Aliva... Al final terminaron su retirada ori- llas del Deva, cerca de Cosgaya, donde un derrum- bamiento de rocas cayó sobre ellos. Poco después de este hecho se instauró el reino de Asturias. Como curiosidad cabe señalar que el hijo de don Pelayo, el rey Fávila, fue devorado en estas tierras por un oso.

No lejos de esta pueblo debió de encontrarse uno de los monasterios más antiguos de Liébana de los que se tiene constancia y del que ya no queda nada. Destacan algunas casonas nobles como la de la familia Cosgaya en el barrio de Areños y la de los Gómez de la Cortina, del siglo XVIII. Esta última, situada en el barrio de Treviño, conserva buenas piezas armeras como son los escudos de Possada, Gómez de la Cortina, García, La Lama y Gómez y Torices. Perteneció esta casa a don Joseph Gómez de la Cortina, tío del primer conde de la Cortina. El linaje de Cosgaya, uno de los más antiguos de Liébana, tenía su solar en estas tierras. Su leyenda dice "soy la casa de Cosgaya, fundada sobre un peñasco, más antigua que Velasco, y al Rey paga la alcaba". Sobre la puerta de la iglesia parroquial se encuentra un escudo con las armas de Mendoza de la Vega y Luna por haber pertenecido este lugar en el siglo XIV a don Tello.

CAMALEÑO

La localidad de Camaleño es la capi- tal del municipio y el núcleo donde se concentran el mayor número de ser- vicios, destacando la presencia de la oficina de información turística. Tam- bién reseñaremos que, en tiempos, aquí fue donde se cuenta que don Pelayo ganó su primera batalla a las tropas musulmanas.

Por último, mencionar la ermita de san Pelayo, pese a ser muy rústica y hu- milde, puede ser, como denota su ar- co triunfal ( de medio punto sobre ci- macios lisos ) uno de los edificios más antiguos del románico en Liébana.

TANARRIO

Tanarrio es un bellísimo pueblo de montaña, magnífico ejemplo de la típica aldea lebaniega. Conserva una rústica iglesia con espadaña de mampostería de influjos románicos. El arco triunfal se encuentra apoyado sobre capiteles muy toscos.

El caserío está formado por casas rústicas con aparejos de madera y algún escudo. En esta localidad existió un monasterio dedicado a san Facundo, quizás el más antiguo de la región, documentado ya desde el año 725. Bajo su advocación hoy sólo existe una humilde ermita. Aquí nació en el siglo XVIII el historiador don Rafael Floranes.

BREZ

Brez es otra pequeña localidad de montaña en la que destaca la iglesia, muy reformada, pero que conserva elementos de otra románica anterior. En el interior se encuentra un sagrario del siglo XVI muy parecido al de la iglesia parroquial de Lon.

OTROS PUEBLOS

Entre el resto de las localidades de este municipio lebaniego podemos destacar Bodia, donde puede verse una cruz con Cristo de bronce del siglo XIII en casa de doña Inés González.

En la iglesia parroquial de Lon se puede observar un bello sagrario del XVI. En Baró, monumental iglesia del siglo XVI y finalmente en Enterría, pequeña ermita de mampostería parecida a la de san Pelayo que encontrábamos en la localidad de Camaleño, posiblemente del siglo X - XI.

El resto de pueblos de Camaleño son destacables por su arquitectura popular milagrosamente conservada al paso de los siglos, así como la belleza del entorno. Es el caso de pueblos como Pembes, Las Ilces o Argüébanes.

Mención aparte merecen las localidades de Mogrovejo, Turieno y Espinama. Mogrovejo es uno de los pueblos más hermosos de Liébana y Cantabria. Presidido por la torre medieval de Mogrovejo, ha sido declarado Conjunto Histórico. No menos hermosa es la localidad de Turieno, donde se dice nació Santo Toribio y que conserva arquitectura de interés. Espinama nos ofrece sus casas de piedra, hornos y chimeneas tradicionales y algún que otro hórreo de los que ya se conservan pocos en Cantabria.