ESPINAMA

De camino a Fuente Dé, y antes de llegar a Pido, nos encontramos con Espinama, pueblo lebaniego cargado de historia y habitado en otro tiempo por algunos de los linajes y familias más importantes de la comarca.

Aún se pueden observar en el pueblo signos de su ilustre pasado, como casonas escudadas con las armas de Cosgaya, Baldeón, Encinas, Noriega... o
marcos pétreos labrados.

Espinama, junto con Frama, son los pueblos lebaniegos citados en las "Serranillas" del Marqués de Santillana: "E fueron las flores / de cabe Espinama / los encobridores  "

Quizás la casa más conocida e interesante es la llamada "Casona". Se trata de la casona de la obra pía fundada por don Alejandro Rodríguez de Cosgaya. Nació en Espinama a finales del siglo XVII. Esta familia hizo una gran fortuna en México, gracias a la cual se comenzó esta obra pía en 1748, dándose por terminada en 1752. La obra consistió en escuela de primeras letras, gramática, folosofía, predicador cuaresmero, limosna para bulas y mortajas de los vecinos pobres, y una capilla y capellanía de la advocación del Rosario.

Aunque la Casona ha sido encalada, se sigue observando el magnífico trabajo en marcos y molduras, con balcón de hierro forjado adornado con ornamentos. A la izquierda podemos ver las armas de Noriega y a la derecha las de Cogaya.

También destaca junto a la misma carretera Potes - Fuente Dé, la casa rectoral, que perteneció al prebístero don Bernardo de Encinas y Noriegas. Reseñar que de esta pequeña plazuela parte la pista que asciende hasta los Puertos de Aliva a través de un camino bastante duro ( al menos para realizar el ascenso ).

Presenta dos escudos en el frontal, son las armas de Noriega y de Baldeón y Encinas.

En el resto del pueblo, se repiten sobre todo las armas de Cosgaya, un importante linaje de la zona que dejó su huella en muchos pueblos lebaniegos.

Merece la pena dar una vuelta por las calles de Espinama, con sus casas de piedra, hornos y chimeneas tradicionales y algún hórreo, de los que pocos se conservan en Cantabria. Por el pueblo pasa el Nevandi que vierte sus aguas al Deva. Un bello y antiguo puente de piedra sirve de paso, conformando una hermosa estampa.

La iglesia antigua es del siglo XVII mientras que, en 1968, se levantó otra nueva que cumple las funciones parroquiales.

Espinama es también el centro del que parten numerosas rutas hacia los Picos de Europa: el Naranjo de Bulnes, el Coriscao, Sotres... De aquí parte también una pista para vehículos todoterreno por la que puede ascender a los puertos de Aliva.