Iglesia de San Cipriano

La iglesia de San Cipriano, en Adal fue construida entre los siglos XVI y XVII. Se encuentra en la parte alta del pueblo, algo apartada de la carretera nacional. Es una obra de grandes proporciones, de una sola nave, ábside poligonal y torre a los pies. Los muros son de sillarejo, con sillar en las esquinas, contrafuertes y vanos. En el interior hay varios retablos de interés, siendo quizás el más importante el que se encuentra en el prebisterio. Es de estilo romanista, de finales del siglo XVI y destaca la calidad de la escultura y los relieves con imágenes de los Evangelistas y San Cipriano ( ésta del siglo XVIII ), relieves de San Pedro y San Pablo, escenas de la vida de San Cipriano y Jesucristo o El Calvario.

La importancia de este conjunto radica en que con él, se introduce el estilo romanista de los talleres del Ebro en la zona oriental de Cantabria. Su autor parece ser Juan Gómez de Bárcena, maestro cántabro que trabajó el La Rioja pero que finalizó su actividad en su tierra.

Iglesia de San Andrés

En la localidad de Ambrosero, se encuentra la iglesia de San Andrés, de pequeñas propor- ciones, con muros de sillarejo y sillar en las esquinas y enmarcando los vanos. Fue construida en dos fases, comenzando a mediados del siglo XVI y concluyendo la obra a lo largo del siglo XVII.

Consta de una sola nave y cabecera poligonal entre contrafuertes esquinados. El retablo mayor es una interesante obra rococó del año 1770, creada por Cosme de Vierna y Manuel Ortiz de Palacio. Tiene planta cóncava y consta de un solo cuerpo de tres calles. En la calle central está la imagen de San Andrés, flanqueada por San Pedro y San Pablo, estando San Miguel en el cascarón. La iglesia alberga otros retablos como el de la Vera Cruz, del siglo XVII o dos retablos rococós de mediados dell siglo XVIII.