MUSEO REGIONAL DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA

Prehistoria

Collar de huesos encontrado en la cueva del Pendo

Del Paleolítico Inferior, encontramos las primeras evidencias de ocupa- ción humana en Cantabria ( 100.000 a.C. ) en los conjuntos industriales hallados en la cueva de El Castillo. Del Paleolítico Medio ( 100.000 a 35.000 a.C ) nos llegan las raederas ( instrumentos para rascar ) y las puntas de sílex procedentes de las cuevas de El Castillo, Morín, Hornos de la Peña o El Pendo
Ya del Paleolítico Superior ( 35.000 a 8.000 a.C. ) tenemos el conjunto de materiales mejor conservado del museo.

De este periodo destacan las finísimas puntas Solutrenses de las Cuevas de Altamira, La Pasiega o Morín. En este periodo surge la primera expresión artística del hombre, el arte rupestre del que encontramos en Cantabria los mejores ejemplos ( Alta- mira y los conjuntos de Ramales y Puente Viesgo ) y el arte del mueble, que se pueden admirar en el museo.

Las Cuevas de Altamira han alcanzado un reconocimiento mun- dial y han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Para visitarlas, es necesario solicitarlo previamente y aguardar una lista de espera de más de tres años. Afortunada- mente, este verano se abrirá la reproducción de las mismas en las que se viene trabajando intensamente.

Grabado

Bastón de mando magdaliense de la Cueva del Pendo

El museo posee una de las colecciones más ricas a nivel mundial con bastones perfo- rados, azagayas ( pequeño dardo o lanza ), arpones, espátulas, omóplatos y otras pie- zas sobre las que se representan figuras animales y gran variedad de signos. Destacan los bastones de mando, reseñando de entre ellos el encontrado en la cueva de El Pendo, con sus caballos grabados. 

Durante el Epipaleolítico ( 8.000 a 4.000 a.C. ) aparecen la cerámica y los cultivos y ya del Neolítico ( 4.000 a 3.000 a.C. ) son las hachas pulimentadas y otros materiales que aparecen expuestos. A esta época pertenecen los menhires hallados en Cantabria, como en los puertos de Sejos, donde aparecen varios de ellos tumbados en lo que debió de ser un cromlech.

El Caldero de Cabárceno  La espada de Entrambasaguas

Cerámicas y útiles

Con el descubri- miento de la meta- lurgia, llegamos a la Edad del Bronce ( 2.000 a 700 a.C ) de la que se con- servan piezas me- tálicas como las hachas de talón.

Magnífica colección Aziliense procedente del Piélago

También de la Edad del Bronce son las anillas de Esco- bedo de Camargo, Novales o San Vítores,  la espada de Entrambasaguas, el puñalito de El Castillo y el magnífico caldero de Cabárceno ( de fabricación irlandesa o británi- ca ).

No obstante el bronce escasea en Cantabria, lo que hace pensar que en este periodo se tuvieron relaciones comer- ciales con otras zonas. En este periodo la ganadería debía ser ya el principal recurso, mientras que la agri- cultura debió extenderse con menos profusión. Tras este periodo se inicia la Edad del Hierro que se prolongaría hasta la conquista romana y que coincide con la forma- ción del pueblo cántabro como tal.

Diversas hachas de talón de la Edad del Bronce
Prehistoria Pueblo Cántabro Romanización Siglos IV al VIII

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