Las Estelas Cántabras

El testimonio más importante de los pueblos cántabros de la Edad del Hierro son, sin ningún lugar a dudas, las estelas gigantes discoideas encontradas principalmente en Lombera y Barros ( Buelna ) y Zurita ( Piélagos ). Tienen más de metro y medio de diámetro y los motivos con los que se hayan decoradas parecen ser representaciones solares con base céltica.
Su cronología viene establecida en los siglos anteriores a la romanización.

En Barros pueden verse
sus famosa estelas, colocadas junto a la ermita de la Rueda, que está al borde mismo de la carretera. Se trata de una pieza circular y el espigón de base para su colocación vertical. Sus dimensiones son de 1’70 m. de diámetro y 0’32 m. de espesor.

Estela de Barros

Estela de Barros

Es de arenisca de fácil labra y lleva una franja exterior con formas asemejadas a rayos. En el mismo lugar pueden verse los fragmentos recompuestos de otra estela semejante.

Las otras estelas cántabras se conservan en el Museo Regional de Prehistoria: las dos de Lombera y la de Zurita, que lleva decoración iconográfica: En una de sus caras observamos como un buitre se abalanza sobre un guerrero caido. Al parecer los cántabros practicaban la cremación con los difuntos, excepto con los que morían en el campo de batalla, porque creían que si los dejaban yaciendo allí los buitres abrirían sus entrañas para transportar las almas hasta el cielo.

Estela de Zurita

Se han encontrado fragmentos de otras estelas, como la tercera de Lombera, pero probablemente el más conocido y mejor conservado es el de la Estela de San Vicente de Toranzo. En una de sus caras aparecería representado un guerrero a caballo. Esperemos se encuentren más vestigios para seguir ampliando el conocimiento del pueblo cántabro.

Estela de Toranzo

Estela de Zurita Estela de Lombera Estela de Lombera