La Capital del Mundo

Casa de indiano

Una de las estampas más típicas y conocidas de Arredon- do son las casas de los indianos del siglo XIX, casas blanqueadas con profusión de miradores, galerías acris- taladas y cuidados jardines, muchas veces con palmeras y otros árboles traídos de sus largos viajes. 

No hay muchos lugares que puedan ostentar el apelativo que se ganó este municipio, "Arredondo, la capital del mundo". Todavía hoy una placa a la entrada del pueblo lo atestigua. Este nombre surge en la primeras décadas de siglo con los comentarios de los vecinos al contemplar a los indianos que venían a pasar el verano a su pueblo natal y que lucían en sus vehículos matriculas de dife- rentes países de América, de Filipinas y hasta de Aus- tralia. En aquellos tiempos en Arredondo se daban cita personas provinientes de todas las partes del mundo.

Otra de las anécdotas más curiosas y conocidas sobre Arredondo es la de que por aquí, "pasa el único río que va pa`rriba". Y efectivamente, el río Asón, pocos kilómetros más allá, pasa por el pueblo de Riba, en Ruesga. Un curioso juego de palabras que todos ha oído alguna vez en la comarca del Asón.

Placa a la entrada del pueblo